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jueves, 7 de mayo de 2020

EL ORIGEN DE LA BAMBA

Jesús Alberto Oliver Rodríguez

*Laurens Cornelis Boudewijn de Graaf* (a) *Lorencillo*, pirata Holandés, Fue un artillero de la Armada Española que combatía a los filibusteros. Fue abordado por dos naves corsarias, cuyos capitanes le ofrecieron que se uniera a la filibustería y así le perdonarían la vida.

El más destacado de sus asaltos fue el realizado a *Veracruz*, en compañía de *Michel de Grammont*. El 17 de mayo de *1683* aparecieron en el horizonte por Anton Lizardo, un par de navíos a dos leguas de Veracruz, doscientos hombres comandados por *Lorencillo* desembarcaron en el puerto y llegaron a la plaza de armas de la ciudad.

A la media noche, seiscientos hombres más tomaron y asaltaron el puerto. Los piratas se dividieron en grupos para saquear la ciudad; los ciudadanos, sin distinción de sexo o edad, fueron llevados a la Catedral, donde permanecieron encerrados hasta el 22 de mayo.

Los piratas colocaron un barril de pólvora en *la puerta del templo* que amenazaban con hacer estallar si los prisioneros no entregaban los supuestos tesoros escondidos. La mañana del sábado 22 de mayo, *Lorencillo* hizo salir de la Catedral a los prisioneros y los trasladó a la Isla de los Sacrificios.

Tomó como rehenes a los funcionarios y el resto, a punta de palos, fue obligado a cargar el cuantioso botín, empresa que duró hasta el 30 de mayo. El 1 de junio, dejó tras él cuatrocientos muertos, además de miseria y desolación.

Fue un verdadero azote para *Yucatán, Campeche, Veracruz y Tabasco*.

En la iglesia, había dos tapancos uno más alto que el otro, donde se escondieron algunas *mujeres*, de ahí la estrofa: Para subir al cielo, se necesita una escalera grande y otra chiquita y arriba y arriba y arriba iré...

Lorencillo levó anclas, desplegó velas y se hizo al mar, llevándose algunas hermosas mujeres .

La Bamba, alude a este hecho, ya que algunos porteños se hicieron a la mar, con el propósito de rescatarles. De ahí el dicho por “Malango” de la Hacienda Malibran que dijo: “yo no soy marinero, pero aquí seré”... las coplas cambian de acuerdo con el intérprete; el argentino que canta en la de los Lobos, le cambia y dice, con la modestia que les caracteriza, que “Yo no soy marinero, soy capitán, soy capitán”...La Letra de Richie Valens en 1958, dentro de la vanguardia del rock en español, ya  incorpora lo de  "capitán". 

El color verde es el favorito, por ser el de la esperanza, de rescatarles...

La Bamba, desde finales del siglo XVII, el 17 de mayo en la zona de la Hacienda de Malibran, fue cantada por un trotamundos jaranero y con habilidades para la décima, conocido como el “Guaruso”, la cual vio la luz ese día y se convierte por derecho propio en una canción tradicional mexicana, “la reina de los sones jarochos”.

Pertenece al género musical denominado son jarocho y es reconocida como un *himno popular de la ciudad de Veracruz*.

La palabra Bamba, tiene diferentes significados, pero en este caso, puede aludir a una voz de origen africano, wamba, que significa: fiesta, huateque, celebracion; también una modalidad onomatopeyica del *sonar de los cañones* de los barcos piratas, que es quizás una de las más mencionadas; en este caso, se deriva de “quitilan quitilan”, una décima primaria, compuesta por el Garuso, quién ya entrado en copas, la entonó para celebrar en la, Hacienda de Malibran, que los piratas, se habían pasado de largo frente al Playon de Hornos, para atacar el puerto, según la narración de la época colonial de los historiadores, Ramón Río Garcia y Francisco Avila Rivera.

Imágenes de Lorencillo y del pirata Morgan en una de las portadas del libro Bucaneros de America de Alejandro-Oliver Exquemelin (a) El Médico de los Piratas, quien escribió en primera persona en 1678, convirtiéndose por derecho propio en el 1er cronista y naturalista de la época, antecedente obligado de Emilio Salgari, periodista italiano del siglo XIX, famoso por sus relatos del Corsario Negro.





Laurens Cornelis Boudewijn de Graaf* (a) Lorencillo
Henry Morgan.


La Bamba, Son Jarocho, con intérpretes internacionales.




Versiones anteriores:


La Bamba, historia de un cántico veracruzano. 
https://www.youtube.com/watch?v=m30FHhGsuDw

Texto.

Versiones de Ritchie Valens 1958-1985

Historia de la Bamba de Ritchie Valens

La Bamba. Baile.
https://www.ecured.cu/La_bamba_(baile)









Laurens Cornelis Boudewijn de Graaf* (a) Lorencillo
Henry Morgan.


La Bamba, Son Jarocho, con intérpretes internacionales.



Versiones anteriores:

La Bamba, historia de un cántico veracruzano. 
https://www.youtube.com/watch?v=m30FHhGsuDw

Texto.
https://www.destinoveracruz.com/2012/09/origen-bamba.html

Versiones de Ritchie Valens 1958-1985
https://www.youtube.com/watch?v=WlwqYlRtowg

Historia de la Bamba de Ritchie Valens
https://ourbside.com/la-bamba/

La Bamba. Baile.
https://www.ecured.cu/La_bamba_(baile)

Otra  Historia de la Bamba  2021













lunes, 4 de mayo de 2020

Desayuno con el Lic. Jesús Silva Herzog Flores. Congreso de Economistas en Cuba


 14 de febrero de 2004

Jesús Alberto Oliver Rodríguez.[i]

En esta ocasión tocó hacer uso de la palabra al Lic. Jesús Silva Herzog Flores, quien no necesita presentación, sin embargo, como es habitual, recordaremos que nació en 1935, es economista mexicano por la UNAM (Consideraciones sobre la Industria Petrolera y el Desarrollo Económico de México) con postgrado en Yale University EUA 1960-1962, quien ha sido entre otros cargos, en 1er Director del el Infonavit, Alto funcionario del BANXICO y Director del CEMLA, Secretario de Hacienda a finales del gabinete del Presidente José López Portillo (1982) como desde el inicio del Presidente  Miguel de la Madrid Hurtado (1983-1986) y Embajador de México en España. En su oportunidad fue uno de los punteros a la sucesión presidencial.

Al orador, se le sugirió que platicara de sus experiencias personales en la economía nacional, a lo cual él respondió que comentaría su experiencia reciente en un Congreso de Economistas en Cuba, del cual recién acababa de regresar.

Dio inicio a su exposición mencionando que en los últimos 20 años se observa en México un estancamiento en el Producto Interno Bruto Nacional (PIB), así como en el PIB percápita, subrayo que también se ha caído la inversión como proporción del PIB, que existe un gran rezago en la infraestructura rural y urbana y que los niveles de salud, educación y empleo se encuentran en sus más bajos niveles históricos como proporción de la población atendida y económicamente activa. Señaló que esta situación en un fenómeno generalizado que se observa en toda la región latinoamericana.

Señaló que si se comparan los últimos 20 años, con el período 1960-1981, observaremos un comportamiento francamente contrastante,  ya que en ese período el PIB creció al 6% en promedio y el PIB per cápita lo hizo al 3%, en cambio en el período 1981-2003, el crecimiento de ambos indicadores ha sido muy desalentador.

Desde el punto de vista internacional, se han perdido posiciones, ya que por ejemplo México tenía un mejor lugar que países como España y Corea, quienes tenían un lugar bastante atrás en los años sesenta. Nada más para ubicarnos, el  PIB per cápita de Corea en 1960, representaba  el 23% del de México, en cambio en la actualidad México tiene un PIB per cápita que representa el 30% del de Corea, se han prácticamente invertido los papeles.

La gran pregunta es necesariamente ¿por qué se presenta este fenómeno? Señaló,  que la posición internacional de México, no depende nada más de su actividad, sino también, del desenvolvimiento de los otros países, con aquellos con que se le compare.

En el caso de la posición de Corea, como el resto de los países de la Cuenca del Pacífico, ésta se mejoró respecto a México sustancialmente, desde la modernización de la nueva política económica coincidente con el relevo de Mao Tse Tung con el arribo de la modernización emprendida por el Presidente Den Xiao Ping en China, a mediados de los años 70; más tarde, continuo mejorando la posición de Corea, con el estancamiento observado en los años 80, tanto en México como en la región latinoamericana que se  señaló al inicio de su intervención.

En el caso de España, el cambio de la posición española coincide con la muerte de Francisco Franco “El Caudillo” igualmente a mediados de los años 70, y la modernización y la apertura democrática iniciada por el Rey Juan Carlos de Borbón y el arribo de Felipe González, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como primer ministro español. Más tarde vendrían los esfuerzos de la reconversión industrial en España, como antesala de la inserción en el Mercado Común Europeo.

En el caso de México, como de la región de AL, el crédito público representó un acelerador en el crecimiento de observado en los años 60 y 70, de la Alianza Para el Progreso ALPRO en 1961, al “boom petrolero” 1979-1981; sin embargo, desde entonces, de manera coincidente con la caída de los precios de nuestros productos en el exterior, el crédito se encareció, se redujeron sus plazos de colocación y amortización  con lo que se estranguló su canalización; por su parte, el cambio en el sistema monetario internacional de “paridades fijas a paridades flotantes”, favoreció desde los primeros años de los 70, la sobrevaluación monetaria de las divisas de la región, a lo cual se añadió de manera automática la duplicación de las tasas de interés internacionales: el Prime pasó en 1973 de 4.30 a 8%, la tasa LIBOR de Londres, pasó de 4.99 a 9.53%, lo cual generó recurrentes crisis financieras, económicas y políticas en la región, recordemos Chile en 1973, Argentina en 1974 y México desde “la atonía” en 1971 hasta la devaluación en 1976; ello impactó fuertemente en la elevación del coeficiente de endeudamiento (deuda como proporción del PIB) presentando una factura, en condiciones muy difíciles de pagar para el desarrollo ulterior de México; de manera particular a partir del año de 1982, ya que impactó severamente en las condiciones de estancamiento comentadas. Las finanzas públicas desde entonces se han visto seriamente comprometidas, ello favoreció él capitulo de la descentralización de la vida nacional iniciado a continuación.

México inició en 1982, cambios estructurales de fondo, cambiando la lógica de las finanzas públicas que se había seguido en el país por los gobiernos de la revolución hasta esa fecha. Con anterioridad, primero se definían las necesidades de gasto público y después las fuentes de financiamiento, en un contexto de financiamiento externo abundante, sobre todo en el alemanismo y en los sesenta; a partir de entonces, primero se determinaron los “ingresos no inflacionarios” y a partir de ahí, se despejaron las posibilidades de gasto público. Se continuó con una “alocada” ola de privatizaciones, se entró más por gravedad que por decisión en el llamado “neoliberalismo” y se abrió la economía; a partir de 1985, México se convirtió así en la economía más abierta; se dijo, éramos “el mejor alumno del Consenso de Washington”. El déficit fiscal de México fue en promedio en los años 60, del 5%; en 1982, por el crecimiento del servicio de la deuda, llegó a ser del 17%; en la actualidad es de menos del 1%; se terminó el 2003, en 0.6%. , Lo cual contrasta con países de  clima templado[2], con economías expansivas (léase el choque de las civilizaciones T. Hunttington), sin economías de subsistencia ni  fuertes contrastes culturales con occidente, quienes presentan un consumo maduro, y que han podido mantener un desarrollo económico competitivo e innovador, los cuales como Japón, continuó diciendo, presenta un déficit fiscal de 8%, los EEUU del 5% y Alemania del 4%.

En México, se han empeñado en bajar el déficit fiscal y la inflación, nada más en el año 2003, cerro la inflación en 3.9%, pareciera una cifra propia de camisa de aparador $3.99, para que no parezca de $4.00. También se observa una tasa de interés decreciente, en la actualidad las tasas pasivas en un mundo cada vez más globalizado, andan entre 4 y 6%; las reservas internacionales andan en alrededor de 57 mil millones de dólares, que envidia, en cambio en 1982, cuando le tocó ser secretario de Hacienda, eran de tan solo 400 millones de dólares. Este panorama es extensivo a casi toda la América Latina, ya que en su conjunto tiene resultados próximos.

Se hizo la siguiente pregunta: ¿Por que si seguimos las recetas del Consenso de Washington, los resultados no son favorables?.

Respondió diciendo que había dos corrientes:

La primera de ellas, señala que las reformas fueron insuficientes, que se requieren reformas de la 2ª generación, continuar con las privatizaciones, separación de poderes, mantener el equilibrio presupuestal, etc.

La segunda, a la cual se adhiere, considera que las reformas tuvieron un sesgo dogmático; por ello, sin apego a la realidad. Señaló que “el Estado pasó de obeso a enclenque”,  agregaría el de la letra, que el cambio en lugar de perestroika, se presenta como catastróica.  Nada más, la inversión pública es del 3% del Presupuesto de Egresos de la Federación, lo cual ha generado el mayor rezago de la infraestructura de los últimos años, lo cual aunado con el crecimiento demográfico, resulta más evidente.

“La economía política, normalmente se considera
como la forma de orientar la política económica.”

Sir James Stewart
De la Economía Controlada.

Afirmó que él es de los que piensa que en México, el Estado debe tener un papel activo y promotor del desarrollo económico. Señaló que tanto en la India como en China, el Estado se ha significado por jugar un papel activo y promotor del mismo.

Al referirse al “Tratado de Libre Comercio”, que dicho sea de paso a sido en todos los casos y sin excepción, promovido por los países desarrollados de “consumo maduro y con excedentes mercantiles a bajo costo y procesos competitivos”, más que por los países en proceso de desarrollo; buscando con ellos “evitar crisis de realización derivadas de proteccionismos y guerras arancelarias”, como fue calificada la crisis de 1929[3] en algún momento por Don Antonio Carrillo Flores, también Secretario de Hacienda con Adolfo Ruiz Cortines, quien quizás con el invaluable apoyo de Don Rodrigo Gómez, ha pasado a la historia como el mejor Presidente de México en el siglo XX[4]. Continuó diciendo, el Maestro Silva Herzog que el TLC fue hecho de manera general y rápida, sin el cuidado que requerían las prioridades nacionales. Por ello, el aparato productivo ha quedado profundamente lastimado ante una competencia externa con tecnología moderna y de alto impacto comercial y un tipo de cambio sobrevaluado[5]. De esta forma, parece que las reformas fueron excesivas donde resultamos más papistas que le Papa.

“Sin duda, el empleo es la preocupación más
importante de los economistas clásicos”.

John Maynard Keynes.
Pregunto ¿Qué Hacer? A lo que respondió:

Es indispensable dejar de ufanarnos del “equilibrio macro” frente al “desequilibrio del desarrollo y del empleo”, como única forma de mejorar el nivel económico de la gente. Lamentablemente esta preocupación no esta en las ideas económicas dominantes de los aires políticos actuales. Fox y Gil Díaz, piensan que el desarrollo va a llegar en piloto automático, por instrumentos..., ello a pesar de que ya han pasado 20 años sin ello.
A ello, hay que agregar que habrá que superar el clima político de encono y confrontación que existe entre los actores políticos, que impide una colaboración adecuada y bien entendida, entre las facciones parlamentarias de los congresos federales y locales. Comento que uno de los aspectos más señalados de la actual administración, es la dificultad para llegar a acuerdos, sobre todo después de llegar al poder criticando más de 70 años de “ineficiencia y corrupción” y luego tratar de negociar, dio ejemplos:

1)      El día 1º de septiembre, en el Informe de Gobierno, dice: “Es necesario llegar a acuerdos y lograr consensos”. El día 2, se investiga al Sindicato Petrolero...
2)      Los 3 partidos más importantes tiene fisuras serías, mencionó que es difícil que el PRI se recupere.
3)      El PAN, tiene problemas con el caso de Martha, la esposa del Presidente de la República.
4)      El PRD, presenta complejos desafíos y enfrentamientos entre tribus diferentes y, el efecto de Andrés Manuel López, presenta resultados extraordinarios.

Mencionó que la sucesión presidencial se ha iniciado y que ello va a distraer las tareas fundamentales, particularmente para mejorar el ritmo de crecimiento, ello resulta pésimo para el país. En la actualidad cualquier cosa tiene que ver con la sucesión. Los 3 partidos creen que el 2006 es suyo; ello representa un hito en la historia de México. Los 3 tienen posibilidades, desde su punto de vista, el que menos posibilidades presenta es el partido en el poder, el PAN. La grilla ha comenzado prematuramente a medio sexenio, el desempeño de los próximos 3 años va a ser incómodo, el 3% de crecimiento no se va a alcanzar, será insuficiente para aliviar el desempleo, hoy se le ven ventajas al tapado...

Concluyó su exposición diciendo que ante esta situación, no puede ser optimista, los próximos 3 años se profundizaran los problemas de desarrollo, insuficiente generación de empleos y rezago en la infraestructura.

Respondió a algunos cuestionamientos de la siguiente forma:

Seguimos siendo una economía con fuertes contrastes, no hemos acertado en la forma de actuar. Señaló que el crecimiento demográfico nos ganó. Señaló que España, presenta desde hace varios años, cero crecimiento demográfico, comentó que así es más fácil cubrir los rezagos y no generar adicionales, resulta más fácil.

Finalmente dijo que considera que manejar un déficit del 2% del PEF, en el caso de México, puede ser muy conveniente para lograr la tasa de crecimiento que se requiere ya, para mejorar el desarrollo y el empleo; puede ofrecer mucho mejores resultados en la condición económica de la población, que las precarias pensiones a las personas de más de 70 años, financiadas con gran dificultad para el DF y brindar algún margen de operación al gobierno de la república en la coyuntura actual.








[1]  Desayuno con Economistas 70, A.C. el día 14 de febrero de 2004., bajo la presidencia de la Lic. María Alicia Valdés Corral.
[2] Nota de la redacción.
[3] Nota de la redacción.
[4] Nota de la redacción.
[5] Nota de la redacción



[i] De la redacción: Se anexan 3 cuadros de apoyo:
1) PIB per cápita Corea – México 1965-1988;
2) México:  Carga Fiscal y Coeficiente de Endeudamiento 1934-1997;
3) Inflación y tasas de interés 1969-1988.

Desayuno con el Lic. Jesús Silva Herzog Flores. Notas sobre ECONOMÍA Y POLÍTICA.



Jesús Alberto Oliver Rodríguez.ª




El orador huésped en esta ocasiónª fue el Lic. Jesús Silva Herzog Flores (1935), economista mexicano de la UNAM (consideraciones sobre la Industria Petrolera y el Desarrollo Económico de México) con postgrado en Yale University EUA 1960-1962,  quien fuera entre otros cargos, en el Infonavit, el BANXICO y el CEMLA secretario de Hacienda a finales del gabinete del Presidente José López Portillo (1982)  y desde el inicio del Presidente  Miguel de la Madrid Hurtado (1983-1986) y Embajador de México en España.  En la actualidad se declaró que estaba, por decisión personal, en la RENATA “Reserva Nacional de Talentos”. Quien fuera fuerte candidato a la sucesión presidencial de Miguel de la Madrid, a mediados de los años 80, dividió su intervención en dos partes: Economía y Política.

Economía:

México, como dijera Alejandro de Humboldt  a principios del siglo XIX, es un país de grandes contrastes, sin embargo el gobierno actual el de Vicente Fox,  ha “logrado” mantener en esta administración, el equilibrio de las grandes variables macroeconómicas. Subrayó lo de mantener el equilibrio macroeconómico,  ya que ese es un logro de la administración anterior.

La inflación se espera cierre en el 2003, no más allá del 4%, se piensa que el déficit se mantendrá abajo del 1% del PIB, la tasa de interés se muestra descendente, los CETES, están en 5.47%, (presionados por el reciente deslizamiento de la moneda) anteriormente estaban más bajos, no más del 4%. Las reservas andan en alrededor de 55,000 millones de dólares, que consideró una cifra record; confesando su envidia, si se considera que en 1982, no eran superiores a 400,000 millones de dólares.

Señaló que el crecimiento ofrecido en campaña del 7% anual, no ha sido el único, pero quizás uno de sus mayores fraudes, ya que el crecimiento observa un estancamiento: en el 2001, fue negativo en 0.3%, en 2002, terminó en 0.9% y para 2003, no se espera, lo más optimista, que supere al 1.5 %, lo anterior, generando la cifra de desempleo más grande de los últimos 18 años. Sobre todo se  considera que antes de agosto de 1985, en que llegó el sida al país (Sin Ingreso Después de Agosto) en que se iniciaron los recortes de plazas en el gobierno federal, el desempleo era prácticamente inexistente, más en las estadísticas oficiales. El crecimiento de 7% ofrecido en campaña rumbo a la presidencia no parece que se pueda cumplir, por lo que la economía informal o ilegal como la inmigración tendrán un comportamiento expansivo. Amén de que existen problemas muy severos como rezagos en infraestructura en diferentes sectores y ramas de la economía nacional, destacándose la infraestructura urbana,  como la hidráulica y la educación rural, por mencionar, acaso los más sensibles.

Se desea y se espera que en el 2004, el PIB pueda crecer al 3%, se considera que el PIB promedio a lo largo del sexenio 2000-2006, en este orden de ideas, no podrá ser superior al 3%; en el caso de México un crecimiento inferior al 5%, se traduce en que el desempleo y con él la economía informal o ilegal como la inmigración tendrán un comportamiento expansivo.

Mencionó, que el “pretexto” para no crecer de la administración foxista, era que no se habían dado las “reformas estructurales” y que a ello se deberían de agregar, como causas, la falta de desregulación, como el crecimiento del gasto corriente observado en estos 3 primeros años, mismo que desde la oposición siempre criticaron y que hoy presenta una proporción mayúscula frente al gasto de inversión, tan indispensable para la pretendida recuperación económica..

Señaló, que el Presidente Fox, no ha ayudado en la práctica a lograr los acuerdos y los consensos necesarios para lograr las multicitadas “reformas estructurales” amén de que la Reforma Fiscal planteada en el sentido de disminuir a 10% el IVA y disminuir el Impuesto sobre la Renta 4 o 5 puntos, no es una Reforma Fiscal, sino más bien él la calificaría de una “miscelánea fiscal” un poco más elaborada, pero que para representar una real reforma hacendarla, tendrá que contemplar la matriz completa de las finanzas públicas, Vg.: Ingresos, gastos (composición) y servicio de la deuda.

Comentó que en México no existe una cultura fiscal en la sociedad, que permita superar muchos obstáculos, comentó que en uno de sus viajes por Chile en un lugar muy, muy alejado le cobraron el IVA por unas papas en un lugar muy aislado; comentó al dependiente que por que le cobraba el IVA, el cual le expreso que si un inspector fiscal descubre que no lo cobró el IVA, simple, le cierran el negocio. Algo así como “tolerancia fiscal CERO”, sería lo recomendable para mejorar la “conciencia fiscal” y abatir la gran evasión que existe en el colectivo del mexicano medio.

Destacó que la carga fiscal en México era de tan solo el 11%, apenas arriba de Haití, lo cual era muy penoso, refirió que Brasil, tenía una carga fiscal superior al 30%. Vale la pena agregar al respecto ¨¨ que en México, en 1977,  antes del “boom petrolero” la carga fiscal apenas era del 11.81%, la mayor hasta ese momento ya que entre 1934 y 1974 no rebasó nunca el 10%; llegando a su máximo histórico en 1983, al representar el 18.68%, la cual para 1984, se redujo a 12.56%, un 33% al disminuir 6 puntos. Descendió hasta el 10.17% en 1997, ergo retomó su nivel de antes del boom petrolero. De ahí a la fecha, en dólares constantes (véase anexos) el país no ha superado el nivel alcanzado del PIB en 1981, en cambio,  cuenta con más de 20 millones de habitantes...  

Política:

El mensaje de “privatizar la industria eléctrica” es el que ha quedado en la opinión pública nacional e internacional.   Sin embargo, en su opinión, ello no se va a dar, eso parece ser un consenso nacional, entre tirios y troyanos, propios y terceros. Por lo anterior, el mensaje que se va a dar es en el sentido de que “no se dio” el consenso necesario, por lo que el impacto será negativo.

Dijo que la comunicación política es un verdadero “desmadre”, cito en su lectura, argumentó que el 1º de septiembre de 2002, alentó como Presidente la celebración de consensos entre los partidos, sin embargo, entre el 2 y 3 de septiembre, como panista se alentó la acusación formal del PEMEXGATE, El 1º de septiembre de 2003, en el Informe de Gobierno, alienta la celebración de acuerdos y al otro día, nuevamente como panista se promueve el juicio de desafuero del senador Aldana del PRI, cuya fracción pudo hacer retroceder el “juicio de procedencia”.  En este orden de situaciones, se presenta difícil que las fracciones parlamentarias puedan lograr acuerdos políticos sobre las reformas que se deben de promover en beneficio del país.

Epílogo:

Destacó que se requiere liderazgo político para lograr los consensos y que ello,  no existe.

En lo que respecta a la relación con el exterior del país, mencionó que en lo que respecta a los EEUU se ha deteriorado, la importancia que México tenía, ésta se ha perdido. Por lo que respecta a México, se ha perdido confianza en el gobierno de George W. Bus, en el cual, la unilateralidad ha sido su mayor característica, afectando las relaciones multilaterales en el seno de la ONU, lo cual junto con la frecuente muerte de “gueritos” en Irak, ha hecho disminuir el apoyo de la sociedad norteamericana en el gobierno de Bush.

La relación bilateral se deteriora, el avance logrado por la Matrícula Consular, es rechazada por el aparato de seguridad creado después del 11 de septiembre de 2001.  La proporción de la población de origen latino, esta creciendo en los EEUU, los mexicanos ocupan una proporción significativa de ellos, sin embargo, no hay que hacerse muchas ilusiones, ya que no representan los intereses de México, llegado el caso.

La macroeconomía se ha mantenido en buenos niveles, sin embargo, no hay buenos resultados en el crecimiento económico, el empleo y la inversión.

Con relación al déficit presupuestal como proporción del PIB, dijo que en México era de 0.5%, que sin embargo en los EEUU era de 500,000 dólares, que significa el 4% del PIB, que en la comunidad europea, superaba el 4% y que en Japón era superior al 8%, mencionó que en México no era difícil ver que se es  “más papista que el Papa.

No omitió que una Reforma Hacendaría en cualquier parte del mundo y en cualquier momento histórico, tiene necesariamente que confrontar a los grandes capitales, a los grandes empresarios y que ello no es previsible que se dé en esta administración.

Con ello concluyó su exposición así como la respuesta a varias de las intervenciones y preguntas de aquellos compañeros que hicieron uso de la palabra.





ª Plática del Lic. Jesús Silva Herzog Flores, en el desayuno organizado el sábado 11 de octubre de 2003, por la Presidencia de la Generación de Economistas 1967-1971, a cargo de Salvador Martínez Córdoba. Véase también:  http://www.impuestum.com/noticias/1658.html declaración del 6 de marzo del 2003.


¨¨ Nota del de la letra.

Desayuno con el embajador Jesús Puente Leyva.QUEHACER ACADÉMICO; ECONOMÍA, POLÍTICA Y DIPLOMACIA -Anecdotario Informal-




Jesús Alberto Oliver Rodríguez.[1]
 


En esta ocasión tocó hacer uso de la palabra al Embajador (1981-2004) Jesús Puente Leyva, maestro de ésta y otras generaciones (1969-72), en la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, en las materias de Desarrollo Económico y Sociología del Desarrollo.  Como en otros casos, en este foro, el expositor no requiere mayor presentación. Sin embargo, se brindan algunos datos biográficos como breve semblanza: Nació en 1937, en el D.F. –centro del “cardenismo”—, en la calle de Soledad, Barrio de La Merced, atrás de Palacio Nacional. Licenciado en Economía, Diplomado en Planificación Económica y con Maestría en Teoría del Desarrollo Económico. Maestro e Investigador de Carrera en la Universidad de Nuevo León (Monterrey), y en la Escuela Nacional de Economía  de la UNAM. Premio Nacional de Economía 1968, y Medalla al Mérito Académico otorgada por el Colegio Nacional de Economistas en 1969.  Director Financiero, y Director de Programación y Proyectos de Nacional Financiera (1972-76). Asesor del Presidente de la República (1970-1976), y Secretario Técnico de la Comisión de Financiamientos del Exterior del Gobierno de México (1972-76). Creador conceptual y organizador, en la extinta SOP, del Programa Nacional de Caminos de Mano de Obra. Ha presidido doce consejos de administración de empresas públicas, y ha sido miembro del Consejo de numerosas entidades del Gobierno Federal; Diputado Federal por el PRI, 1976-79; Embajador de México en Venezuela, 1981-86; en Perú, 1986-89; en Argentina, 1989-95; nuevamente en Venezuela, 1995-2001; y de 2001 a enero de 2004, en Uruguay, país en el cual –igualmente– se desempeñó como Representante de México ante la ALADI.  Él mismo –parafraseando a Octavio Paz- se identifica como un soldado del sistema, un “hijo del ogro filantrópico”: estudió –siempre— en escuelas de gobierno y profesionalmente sólo ha trabajado en el sector público.

El Embajador Puente Leyva participó de manera relevante en el diálogo petrolero que, desde los años 80, establecieron México y Venezuela.

De fina estampa, ligero y amable, el Campeón Nacional de Oratoria de los años 60, Jesús Puente Leyva, se apareció con una calvicie emérita, casi venerable, flanqueada de canas en los costados… que no le va mal, a lo cual se suma la combinación casual de jeans con saco sport… elegancia adecuada al servicio diplomático de Latinoamérica, proyectando el carisma que los ahí reunidos le conocíamos desde las aulas.

Inició su intervención pidiendo tiempo para tomar el desayuno. Después comentó que apreciaba mucho esta invitación, ya que era su primer encuentro público, una vez que vuelve a radicar en México, después de más de 20 años en el exterior.  A propósito, recordó que salió del país en 1981, cuando no se conocía el SIDA, y no existía el Internet; el socialismo estaba vivo... y la globalidad no era concepto de uso recurrente.

Una breve reflexión para iniciar su charla improvisada: en México, actualmente, urge que el Gobierno aprenda a gobernar, y que la oposición aprenda a ser oposición.
Recordó que en alguna ocasión, al comentar sobre la globalización con el Presidente Salinas -quien por cierto, dijo, tiene una capacidad de síntesis excepcional-, el mandatario le preguntó: ¿Cómo ves el país desde el exterior? A lo cual respondió Puente Leyva: En lo sustantivo, a diferencia de otros países de América Latina –y aunque muchos en la actual “transición” quieran negarlo-, México es un país que tiene un “proyecto histórico”[2].

De inmediato, Salinas le habría comentado: “La globalización –inescapable- es como una enorme ola que se nos echa encima… o nos subimos a ella, con las capacidades y premisas que tengamos, o nos desborda sin pedir permiso”.

Puente Leyva argumentó que México no estaba en las mejores condiciones para negociar con Estados Unidos y Canadá un tratado ambicioso de libre comercio.  No teníamos –añadió Puente Leyva- negociadores ni técnicos preparados para eso, no teníamos adecuada infraestructura informática, computadoras y demás equipos; tampoco teníamos –con diseño acabado- sistemas ni programas ad-hoc.  Puente Leyva comentó que, en esa misma ocasión, el entonces Secretario Jaime Serra Puche reclamó porque el Embajador parecía opinar en contra del proyecto del Presidente, a lo cual respondió Puente Leyva: “no estoy en contra del proyecto; si se me hubieran aportado las consideraciones y elementos del caso –y estos me hubieran convencido- los habría asimilado y apoyado con objetividad y convicción porque, finalmente, “soy un soldado del sistema”, un militante convencido del Estado Mexicano”.

A hechos consumados y a diez años de distancia –afirmó Puente Leyva-, la locomotora de las exportaciones ya no tiene suficiente capacidad de arrastre, que abra caminos de viabilidad económica y generar los empleos que reclama una población de más de cien millones de habitantes, expuesta a una encarnizada competencia internacional.  En este entorno se registran serias contradicciones, entre otras –amén del alto costo de importantes insumos-, el hecho de que la economía exportadora se financia en el exterior con bajos costos y, en cambio, la economía interna lo hace onerosamente con tasas activas que son 5, 6 o 10 veces más altas que las que pagan los bancos a los ahorradores (las más bajas, por cierto, en las últimas décadas).

“Una gran democracia, debe de progresar;
  de no crecer, puede dejar de ser grande
             o  puede dejar de ser democracia”.

                                                                       Teodoro Roosvelt.
                                                                  El New Deal.

En la actualidad –continuó Puente Leyva- las variables “macro”, están estabilizadas; eso merece reconocimiento, pero la economía no crece y aumenta aceleradamente el desempleo. En consecuencia, es urgente desarrollar el mercado interno impulsando una nueva etapa de crecimiento que no descanse, exageradamente, en las variables exógenas.  Reconoció, sin embargo, que un problema esencial concierne a la muy elevada propensión a importar de la economía mexicana, y a las siempre amenazantes presiones inflacionarias.

El expositor hizo un espacio para comentar iniciativas y proyectos que concibió en otros tiempos: recordó que en cierta ocasión comentó con el Presidente Luis Echeverría algunas ideas del Premio Nóbel Arthur Lewis (“Desarrollo Económico con Oferta Ilimitada de Mano de Obra”), según las cuales un país –cualquier país- no habría de superar el subdesarrollo si no explotaba, de manera deliberada e intensiva, los recursos abundantes de que dispusiera… en el caso de México –dijo Puente Leyva-, como en el de China o la India, el recurso abundante era –y sigue siendo- la mano de obra. 

A manera de comentario, el Presidente le preguntó que si conocía el “Salón Turco” (ingenuamente, Puente Leyva pensó en el Restaurante-Bar “Los Turcos” que existía entonces en la Colonia Narvarte)… un poco confundido, contestó que no, que no lo conocía.  Entonces, Echeverría se lo señaló: un pequeño salón de descanso, estilo oriental, al fondo del despacho presidencial –el cual pocos conocen-, que el Gobierno de Turquía obsequiara al Presidente Porfirio Díaz en 1910 (en ocasión del Centenario de la Independencia).  El Presidente le dijo a Puente Leyva que esa sería, temporalmente, su oficina y que, ojalá, en 3 semanas pudiera presentarle un proyecto inteligente y práctico que incorporara la comentada proposición de Lewis, con un significado práctico y productivo para el país.

En su momento, Puente Leyva presentó a Echeverría una propuesta en 3 páginas: proyecto que más tarde se identificó, y puso en marcha como el “Programa Nacional de Caminos de Mano de Obra”.  El Presidente leyó, y le habló a Luis Enrique Bracamontes, Titular de la entonces Secretaria de Obras Públicas (SOP), invitándolo a tomarse un café en Palacio Nacional. Bracamontes leyó el proyecto y lo elogió ampliamente estimando que, en los caminos de integración sub-regional, la mitad de la obra se podía hacer a mano y la otra mitad empleando maquinaria.  Bracamontes agregó que en 6 meses –a más tardar en un año- cientos de miles de trabajadores podrían estar diseminados a lo largo y ancho del territorio nacional, capitalizando productivamente al país.  A hechos consumados, la experiencia mereció reconocimiento internacional, considerándosele como “uno de los más importantes proyectos de empleo masivo de mano de obra en el mundo occidental”.  Más tarde –recordó Puente Leyva- el proyecto pasó a las manos directoras de Humberto Roque Villanueva[3]… finalmente, el multicitado proyecto evolucionaría hasta convertirse -en la Presidencia de Salinas de Gortari- en el “Programa Nacional de Solidaridad”.

Trajo a colación, también, el tema petrolero: en alguna ocasión el Presidente Echeverría le preguntó a Puente Leyva qué tanto sabía de este tema.  El consultado respondió que sabía bien poco… quizás lo que hubiera visto en algunas películas.  El Presidente le dijo que se documentara, que estudiara, y que de plano se hiciera un experto en el tema.  En ese tiempo se debió decidir si el futuro económico de México dependería de la importación petrolera –que ya se había iniciado en el Gobierno de Díaz Ordaz-, o si ocurriría explotando los grandes recursos que existían en el sureste del país.  La decisión fue esta última… histórica y acertada decisión, porque cuando los precios internacionales del petróleo se dispararon con la crisis energética internacional, México ya era autosuficiente.

A propósito de los hidrocarburos, Puente Leyva recordó que en algún momento, en medio de la llamada “polémica del gas”, se enfrentó con Heberto Castillo quien, ante la disyuntiva de “consumir o exportar” el gas, prefería los caminos de la exportación… a cualquier parte, pero no a Estados Unidos. El problema era que esto habría implicado enormes inversiones para licuar, transportar, y regasificar el combustible, con muy elevados costos. 

Heberto afirmaba que, de acuerdo con la teoría del valor, este era el expediente recomendable. Sin embargo, Puente Leyva respondía que una cosa era la teoría del valor, y otra operar a costos no competitivos (generando precios de venta que no encontrarían mercado en el ámbito internacional).  Con ese razonamiento, comentaba Puente Leyva, “también se podía agregar valor a la cosecha sembrando tomates en maceta”… con costos que ningún precio cubriría en el mercado.  En relación con el gas, en la práctica, comentó Puente Leyva, el debate era doble: uno frente a la opinión pública y los medios, y otro al interior del gobierno, enfrentando la decisión adoptada por el Director de Pemex, Jorge Díaz Serrano, de construir un enorme gasoducto para exportar el gas mexicano –2,000 millones de pues cúbicos diarios-, exclusivamente, a Estados Unidos.

El punto seguía siendo: el gas se consume o se exporta.  Puente Leyva y un grupo de académicos –entre otros Miguel Wionczek y Olga Pellicer- plantearon personalmente, al Presidente López Portillo, que el gas se podía consumir en México para producir energía eléctrica con bajos costos y que, de inmediato, el trazo previsto –del gasoducto- debería desviarse a Monterrey, sin llegar a la frontera con Texas.  Esto –por instrucciones del propio Presidente- lo discutió Puente Leyva con José Andrés Oteiza, titular de Energía en ese tiempo, y lo debatió acremente con Jorge Díaz Serrano. Finalmente, convencido del planteamiento, López Portillo preguntó: “políticamente, ¿Qué hacemos, como respondemos al Presidente Carter, a quien le hemos ofrecido gas?.  La respuesta se encontró en un viejo gasoducto que corre de Monterrey a Reynosa, el cual se utilizo durante algún tiempo para importar gas de Estados Unidos, y que ahora se podría usar para exportar desde México a la frontera de Texas… pero no los 2,000 millones de pies cúbicos diarios con que se había comprometido Pemex, sino un volumen –casi simbólico- de 350 millones.

Aquí abrió un paréntesis el expositor, volviendo al escenario y a los problemas actuales del país.  Comentó que en México, en horas críticas, se han tomado decisiones y medidas dolorosas, “pero no arbitrarias…” esa es una buena parte de la memoria histórica del país. 

En la actual coyuntura, cuando urge fortalecer el crecimiento hacia adentro, Puente Leyva recomendó escuchar los planteamientos que ha venido desarrollando René Villarreal… los cuales -desde el ámbito técnico- permiten parafrasear a Carlos Fuentes: “No hay globalidad que valga, sin parroquias que se afirmen”.

En un primer resumen, comentó Puente Leyva: Es necesario retomar el proyecto histórico de México, el cual se substancia en “la búsqueda de la equidad social y en la igualdad de oportunidades”.
               
Sobre su experiencia diplomática, Puente Leyva afirmó que las embajadas de México en América Latina son muy importantes… a veces exageradamente importantes, porque las iniciativas de alcance internacional del país requieren del consenso y del voto latinoamericano para proyectarse exitosamente en el más amplio entorno hemisférico y mundial.

Al respecto recordó que, en alguna ocasión, el Presidente De la Madrid le ofreció una embajada en Europa.  Puente Leyva contestó que prefería permanecer en América Latina.  Así, dejó Venezuela y se fue a Perú, donde gobernaba Alan García, estaba activo Sendero Luminoso y se vivía con toque de queda. 

“Ahí –recuerda el economista y diplomático- tuvo oportunidad de participar en las negociaciones del Grupo Contadora para lograr la pacificación de Centroamérica, proceso en el cual tuvieron papel destacado y meritorio Bernardo Sepúlveda y Ricardo Valero”.

Con Carlos Salinas, fue embajador de México en Argentina. De donde recordó la instauración del régimen de conversión cambiaria: la paridad inconmovible del Austral con el Dólar que instutituyó Carlos Menem... con el resultado desastroso de la crisis económica, social y política con que inauguró Argentina el siglo XXI[4]. 

El expositor trajo a colación una desafortunada, pero célebre declaración de Guido di Tela, Canciller de Menem, quien llegó a declarar que Argentina mantenía óptimas relaciones con Estados Unidos, pero lo deseable era que éstas fuesen “relaciones carnales”...(sic). En esa coyuntura, en el curso de una entrevista, el Presidente Menem le preguntó a Puente Leyva cuál era en esencia, en qué consistía, la política exterior de México con Estados Unidos.  El Embajador le respondió que no existe, como tal, una política exterior de México con su vecino del norte. Le comentó que en primer lugar, a ultranza, México defendía la vigencia del derecho internacional –destacadamente los principios de soberanía, de autodeterminación, y de no intervención-, porque este es el mejor escudo con que defienden sus intereses los países que no son potencia.  En segundo lugar, explicó que México no concibe ni pone en práctica una, sino tantas políticas como sea hace necesario en la agenda bilateral (comercio, migración, medio ambiente, narcotráfico, etc.); y, por último, expresó que –con abundante experiencia histórica- México sabía que bajo ninguna circunstancia debía ofrecer incondicionalidad a Estados Unidos porque Washington no respeta a los incondicionales...

Puente Leyva retornó a Venezuela en 1995 para ser testigo del arribo de Hugo Chávez al poder, quien cambió el nombre del país, proclamó una nueva Constitución, transformó la organización política y social de Venezuela, llevando a cabo una revolución cuyo precedente de legitimidad fueron las urnas… experiencia crítica y contradictoria en nuestros días, colmada de interrogantes, sobre la cual no se pronunció Puente Leyva.

En otro ámbito de consideraciones, el expositor hizo referencia a los desafíos del comercio mundial.  Recordó la reciente reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en Cancún, afirmando que ésta no fue un “fracaso” -según afirmó Salinas en el último número de Foreign Affaires en español.  Lo que en realidad ocurrió –dijo Puente Leyva- es que, simplemente, los países no desarrollados decidieron resistir y no negociar a cambio de nada.

Recordó la Cumbre Iberoamericana de Isla Margarita, en Venezuela. Según esto, Puente Leyva recomendaba que –en ese escenario- el Canciller Gurría y el Presidente Zedillo moderaran las expresiones que, en contra de los “globalifóbicos”, había esgrimido en Davos el propio Presidente… pero Zedillo –comentó Gurría a Puente Leyva- estaba convencido de que “si teníamos la casa en orden”, México ni ningún país tendría problemas.  Puente Leyva le respondió a Gurría que, convencionalmente, uno puede tener todo en orden, pero que –en la globalidad- las ratas bajan de los barcos y se meten a tu casa... sin pedir permiso.

Puente Leyva cerró esta parte con un poema de José Emilio Pacheco, y otro poema que dedicara a su hijo cuando se tituló de economista. 

A partir de diciembre de 2001, ya en Uruguay y como representante de México ante ALADI, enfrentó –en vivo- el propósito de Brasil que, desde hace décadas, pretende confinar a México en el Norte del hemisferio… sin que le haga sombra ni competencia en América del Sur. En este contexto, comentó que el TLC con Uruguay –firmando hace unos meses- se pactó en un brevísimo lapso de año y medio y que, de esta manera, México –definitivamente- ya no está tan al “norte” y, al mismo tiempo, se instala estratégicamente en el “sur” del continente.

El expositor respondió algunos cuestionamientos que le hizo Luis Octavio Martínez, relativos a que en México –en medio de las crisis- no se han tomado decisiones arbitrarias… se le preguntó si esto era cierto en cuanto a la administración de la riqueza, y si no se previó la caída de los precios del petróleo y la profunda crisis económica de los ochenta.

Puente Leyva afirmó que, en esos años, apenas estábamos aprendiendo lo que era participar en el mercado petrolero mundial… y que tampoco los demás países productores previeron la debacle de los precios.  Añadió que Luis Echeverría dejó produciendo los más importantes campos petroleros del Sureste.  El precedente de este desarrollo –históricamente importante- se remite a una reunión de gobierno sobre el tema petrolero, a la cual Puente Leyva fue invitado.  Ahí se informó al Presidente que el costo marginal de producir petróleo en México (entre 3.00 y 3.50 dlls/barril) era bastante más alto que el precio internacional del combustible… sin embargo, se reconoció que “el petróleo más caro sería aquél que México no pudiera importar por no contar con divisas suficientes para ello”.  Echeverría concluyó la reunión diciendo: Señor Ingeniero Dovalí –entonces Director de Pemex-, vaya a producir el petróleo que México necesita”.[5]  Años después, las reservas –como evaluación técnica- crecieron espectacularmente; de esta manera, y con tal argumento, en el régimen de José López Portillo se sobredimensionó la inversión petrolera.

Años después, siendo Adrián Lajous Director de PEMEX, y Luis Téllez Secretario de Energía,  Puente Leyva los convenció de que viajaran a Venezuela a hablar con Hugo Chávez, Presidente electo a la sazón.  Para entonces el precio internacional del crudo estaba en el suelo: menos de 10 dólares el barril. En la entrevista que se sostuvo, Chávez confesó que en la OPEP nadie le creía a nadie sobre el cumplimiento de las cuotas de producción de los países miembros. Del lado mexicano, la apreciación era comprometida y elemental: el precio del petróleo había descendido tanto que ponía en juego la estabilidad financiera del país.  En un arranque de audacia política –que sorprendió al propio Puente Leyva-, Téllez propuso un encuentro en Madrid : México sería el anfitrión, en su propia sede diplomática.  El encuentro se llevó a cabo con la participación de México, Venezuela y Arabia Saudita… hubo acuerdo, y este tuvo eco en el seno de la OPEP.  Semanas después el precio internacional del crudo inició un ascenso sostenido, hasta recuperarse superando los 25 dólares el barril.

Al hacérsele preguntas sobre la corrupción, Puente Leyva respondió que no le agradaba el tema… que se resistía a hacerse eco de escándalos y a identificar vigas y pajas en ojos ajenos. Para José López Portillo tuvo palabras elogiosas y expresiones de agradecimiento.  Recordó que cuando llego a la Ciudad de México, en 1969 (procedente de Monterrey), se presentó a trabajar en Palacio Nacional.  López Portillo lo recibió en su calidad de Subsecretario de la Presidencia; le dio la bienvenida a Puente Leyva, y al mismo tiempo –el mismo día en que se iniciaría en su nuevo trabajo- lo despidió (en Presidencia se habían enterado de aseveraciones públicas que había hecho en Monterrey el recién llegado, críticas y poco comedidas respecto del Presidente Díaz Ordaz). Sin embargo, considerando los méritos académicos de Puente Leyva, López Portillo –personalmente- hizo gestiones para que se pudiera colocar como maestro e investigador en la UNAM… lo cual agradeció el recién llegado, y marcó el inicio de una relación afectuosa a lo largo de su vida.

Años después (en 1980) López Portillo se enteró de que Puente Leyva se iba, contratado cono investigador y conferencista a una universidad en Estados Unidos (estancia previsible de tres o cuatro años).  “Vea usted al país desde fuera, pero sírvale a México”… con estas palabras, López Portillo lo disuadió de emigrar al Norte y lo hizo Embajador en Venezuela.  Así empezó una experiencia de 23 años fuera del país, que cumplió Puente Leyva en enero de este año –nombrado por los últimos cinco Presidentes de México-, después de servir como Embajador en Venezuela (dos veces), en Perú, en Argentina y en Uruguay.  Expresión sumaria de dicha experiencia: “entusiastamente he servido a México, por más de dos décadas, en algo de lo que nunca sería vergonzante: la política exterior”, dijo Puente Leyva.

La participación del Embajador y antiguo maestro universitario resultó coloquial, íntima y afectuosa; fue aplaudida y celebrada con entusiasmo por los ahí reunidos.


           


[1] Plática del sábado 28 de febrero del 2004, con la  Generación 1967-1971, bajo la presidencia del Lic. Salvador Martínez Córdova.
[2] Suponemos, se refería al “Proyecto de la Revolución Mexicana”… El expositor no precisó si hablaba de la Revolución de Áridoamérica 1910-1928 o la que se impulsa en Mesoamérica 1933-1946, lo hará más tarde como aquel que se substancia en la búsqueda de la equidad social y en la igualdad de oportunidades”.. (De la redacción).
[3] Un circunspecto alumno de la generación 1966-1970. (de la redacción)
[4] Argentina, en la práctica, sobrevaluó significativamente su moneda al igualar el Austral al Dólar entre 1991 y 2002, año en que sobrevino la gran crisis. En cualquier país, una  sobre valuación estimula las importaciones y desestímula las exportaciones, con ello disminuye la producción nacional y el empleo. El freno al crecimiento, se vio acompañado del “equilibrio presupuestal que conlleva a cero déficit fiscal” (FMI). Esto, finalmente, semiparalizó al país, se desbordó la crisis económica y cundió el desempleo; devino la crisis social, se profundizó la crisis monetaria, y se desembocó en la crisis política (De la redacción).  

En el caso de México –como caso de referente comparación- cabe recordar que, en el curso de 4 años (1991-1994), la sobrevaluación y el acumulado desequilibrio de balanza de pagos provocó una severa crisis financiera, que requirió sustancial apoyo de 50,000 millones de dólares convenido entre los presidentes Clinton y Zedillo en 1995. La historia de México entre el Tratado de Bucareli con Obregón, la condonación del 80% de a la deuda en 1942, con Ávila Camacho,  la reprogramación de la deuda con Salinas y este último programa de ayuda por 50 MMD, se puede decir que es la historia de la dependencia financiera de México con los EUA. No es posible hacer una historia de México sin incluir estas operaciones. (De la redacción)  
  
[5] Seguramente esa es una frase que representa un hito en la génesis de la crisis de endeudamiento que para el país representó buscar este financiamiento que terminó sobredimensionando la plataforma petrolera para finales de los años 70 y principios de los 80. De la redacción.